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La UE avanza en la reforma de la PAC, pero mantiene sin resolver la financiación de LEADER para 2028-2034

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27 de octubre de 2026 Fuente: REDR / Comisión Europea

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El Consejo de la UE alcanza un acuerdo parcial sobre las normas de la futura Política Agrícola Común, aunque deja fuera las cuestiones presupuestarias. LEADER continúa contemplado como intervención obligatoria en la propuesta europea, pero sin una asignación financiera mínima garantizada.

Los ministros de Agricultura de la Unión Europea alcanzaron este lunes, 26 de octubre, un acuerdo parcial sobre el reglamento que regulará la Política Agrícola Común (PAC) a partir de 2028, estableciendo una posición común de los Estados miembros para negociar con el Parlamento Europeo. El acuerdo supone un nuevo avance en la configuración de la futura política agraria, pero no resuelve las principales incertidumbres sobre la financiación de LEADER y el papel de los Grupos de Acción Local (GAL) en el próximo periodo presupuestario.

La decisión llega apenas diez días después de que el Consejo Europeo concluyera su reunión del 15 y 16 de octubre sin alcanzar un compromiso sobre el presupuesto comunitario para 2028-2034. Como informó entonces la Red Española de Desarrollo Rural (REDR), las diferencias entre los Estados miembros mantienen abiertas las negociaciones sobre los recursos destinados a la PAC, la Política de Cohesión y el desarrollo rural.

Un avance normativo que deja fuera las cuestiones financieras

El acuerdo alcanzado por el Consejo de Agricultura y Pesca de la UE establece las bases de un nuevo marco para la PAC, con el objetivo de simplificar su gestión, orientar mejor las ayudas hacia los agricultores activos, reforzar el apoyo a los jóvenes y pequeñas explotaciones y mejorar los instrumentos de respuesta ante crisis.

La propuesta también busca conceder mayor flexibilidad a los Estados miembros para adaptar determinadas intervenciones a sus necesidades, manteniendo objetivos comunes en materia de sostenibilidad, competitividad y desarrollo de las zonas rurales.

Sin embargo, el acuerdo es parcial porque excluye las cuestiones financieras y otros aspectos generales, que continúan sujetos a la negociación del Marco Financiero Plurianual (MFP) 2028-2034. Por tanto, todavía no determina los recursos que recibirá la futura PAC ni su distribución definitiva entre las distintas intervenciones.

LEADER: continuidad prevista, pero sin financiación mínima garantizada

Para LEADER, el acuerdo no introduce nuevas garantías presupuestarias ni modifica las principales incertidumbres que rodean su futuro.

La Comisión Europea confirmó el pasado 7 de octubre, en una respuesta dirigida a la Asociación Europea LEADER para el Desarrollo Rural (ELARD), su propuesta de mantener LEADER como una intervención obligatoria dentro de los futuros Planes Nacionales y Regionales de Asociación (PNRA), que articularán buena parte de los fondos europeos a partir de 2028.

Según explica la Red Europea de la PAC (EU CAP Network), la propuesta contempla mantener LEADER como una intervención obligatoria para los Estados miembros, al menos en las zonas rurales con desventajas específicas, conservando la metodología de desarrollo local participativo y el papel de los Grupos de Acción Local (GAL).

No obstante, la propuesta no establece una reserva financiera mínima específica para LEADER, a diferencia del marco actual, que obliga a destinar al menos el 5 % de los recursos del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) a esta metodología de desarrollo local participativo.

Esta diferencia resulta especialmente relevante para los Grupos de Acción Local, ya que la obligatoriedad de incluir LEADER en los futuros planes no garantiza por sí sola una dotación económica suficiente para mantener sus estrategias territoriales, apoyar nuevos proyectos y dar continuidad a su actividad.

Aunque la metodología LEADER y el papel de los GAL están reconocidos en la propuesta normativa, siguen pendientes de concretar aspectos relacionados con la selección de las estrategias de desarrollo local, los costes de funcionamiento y la distribución de responsabilidades en la gestión. Estas cuestiones dependerán de la negociación de los reglamentos europeos y de cómo se diseñen posteriormente los planes nacionales y regionales.

Un nuevo modelo de financiación para el desarrollo rural

Más allá de las cifras, la reforma plantea una transformación importante en la arquitectura de los fondos europeos. La propuesta de la Comisión contempla superar la actual estructura de dos pilares de la PAC, integrando las intervenciones agrarias y de desarrollo rural en un nuevo sistema de programación vinculado a los PNRA.

Este modelo busca simplificar la gestión y favorecer una mayor coordinación entre políticas, pero también plantea interrogantes sobre la distribución de los recursos y la participación de los actores territoriales.

Para LEADER, la nueva estructura podría ampliar las posibilidades de actuación de los GAL en ámbitos como la innovación, la digitalización, los servicios, la transición energética o la diversificación económica, mediante una mayor conexión con otras políticas europeas.

Sin embargo, estas oportunidades dependerán de que el nuevo marco garantice recursos suficientes y mecanismos de participación efectivos. Sin una asignación específica, la financiación de LEADER podría quedar más condicionada por las prioridades que establezcan los Estados miembros y las regiones dentro de sus respectivos planes.

La Comisión Europea también ha planteado destinar al menos el 10 % de los recursos de cada PNRA no sujetos a asignaciones reservadas a atender las necesidades específicas de las zonas rurales, lo que representaría unos 48.700 millones de euros según sus estimaciones. Sin embargo, esta propuesta no supone una reserva financiera para LEADER, ya que los recursos podrían destinarse a diferentes actuaciones de desarrollo rural. Su configuración definitiva continúa pendiente de las negociaciones europeas.

El Consejo de la UE ha reafirmado en su acuerdo la importancia de continuar apoyando iniciativas que contribuyan al desarrollo de las zonas rurales, especialmente aquellas que afrontan desventajas específicas. Entre ellas menciona la diversificación de actividades económicas, el agroturismo, la innovación y la digitalización, con el objetivo de mejorar el atractivo y la calidad de vida de estos territorios.

No obstante, este reconocimiento del desarrollo rural no se traduce todavía en nuevas garantías concretas de financiación o gobernanza para LEADER.

Las próximas negociaciones, decisivas para los Grupos de Acción Local

El acuerdo parcial permitirá al Consejo avanzar en las negociaciones con el Parlamento Europeo sobre la configuración definitiva de la futura PAC, mientras continúa el debate sobre el presupuesto comunitario.

La próxima cita relevante será el Consejo Europeo extraordinario previsto para los días 26 y 27 de noviembre, en el que los jefes de Estado y de Gobierno volverán a abordar el MFP 2028-2034. El objetivo sigue siendo alcanzar un acuerdo presupuestario antes de finalizar el año, aunque persisten diferencias entre los Estados miembros sobre el volumen total de recursos y su distribución.

Paralelamente, la elaboración del futuro PNRA español será determinante para concretar cómo se aplicará LEADER, qué financiación recibirá y qué capacidad de participación tendrán las comunidades autónomas y los Grupos de Acción Local.

En este contexto, las redes de desarrollo rural, entre ellas REDR y ELARD, vienen reclamando que la nueva arquitectura presupuestaria europea garantice una financiación específica, suficiente y protegida para LEADER, junto con una participación efectiva de los GAL en la gobernanza de los futuros fondos.

El acuerdo del Consejo supone así un nuevo paso en la reforma de la PAC, pero deja pendientes las decisiones que determinarán las condiciones de aplicación de LEADER a partir de 2028. Su continuidad como intervención obligatoria está prevista en la propuesta europea; garantizar los recursos y la capacidad de actuación de los Grupos de Acción Local sigue siendo una cuestión abierta.

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