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Propuestas estratégicas REDR 2028-2034

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El debate sobre el próximo Marco Financiero Plurianual no es solo presupuestario. Es una decisión sobre el modelo de cohesión que queremos. Si apostamos por mantener y reforzar LEADER, estamos invirtiendo en la capacidad colectiva de nuestros territorios rurales para decidir, innovar y cooperar. Defendemos una asignación mínima en torno al 30 % del Objetivo rural destinada a LEADER/CLLD, en coherencia con el peso real del medio rural en España y con sus singularidades territoriales y demográficas.

 

En el actual contexto europeo, reforzar LEADER constituye una decisión estratégica de primer orden. En un momento marcado por profundas transformaciones económicas, sociales y geopolíticas, la gobernanza participativa en el medio rural se consolida como un activo institucional esencial, capaz de aportar estabilidad, confianza, legitimidad democrática y cohesión territorial. Ante los grandes desafíos que enfrentamos como sociedad —el reto demográfico, la transición climática, la transformación digital y el auge sin precedentes de la desinformación— Europa necesita territorios organizados, estructuras de gobernanza de proximidad y capacidades estratégicas arraigadas en lo local. Se necesitan comunidades capaces de anticipar, adaptarse y cooperar. LEADER ofrece precisamente ese modelo: una gobernanza basada en la participación, la corresponsabilidad y la cooperación multinivel, donde las políticas europeas se traducen en soluciones concretas desde el territorio. En un escenario de incertidumbre creciente, fortalecer LEADER no es únicamente una política rural; es una apuesta por la resiliencia democrática y territorial de Europa.

 

El modelo LEADER no solo implementa políticas europeas en el medio rural; contribuye activamente a su construcción. Los Grupos de Acción Local identifican necesidades reales sobre el terreno, las traducen en estrategias de desarrollo y, a través de sus redes, las proyectan hacia los ámbitos nacional y europeo. Europa transforma esas aportaciones en políticas públicas que regresan al territorio en forma de inversión, innovación y oportunidades. LEADER constituye un mecanismo e instrumento territorial único de retroalimentación democrática, conformado por una arquitectura de gobernanza territorial participativa que, solo en España, involucra a más de 11.000 representantes públicos y privados. En términos institucionales, una red estructurada de inteligencia territorial al servicio de Europa.

 

 

 

La continuidad y fortalecimiento de LEADER, por tanto, garantiza:

  • Mayor cohesión territorial
  • Participación organizada y estructurada del medio rural
  • Eficacia probada en la implementación de políticas públicas
  • Conexión directa entre decisiones europeas y realidad local
  • Estabilidad institucional en el territorio, afianzando la confianza y luchando contra la desinformación
  • Fortalecimiento de la economía rural
  • Equilibrio entre lo urbano y lo rural en cuanto apoyo a la economía, servicios de proximidad y pequeñas infraestructuras

En un contexto europeo marcado por la incertidumbre y la transformación acelerada, reforzar LEADER significa reforzar la capacidad de Europa para escuchar, comprender y actuar desde sus territorios.

 

 


 

Datos LEADER 2014-2022

 

💶 1.200 millones de euros de inversión pública. Período: 10 años

 

📈 3.000 millones de euros de inversión total movilizada (pública + privada)

 

💼 Más de 10.000 empleos creados

 

🎯 62.000 empleos consolidados. Más de 72.000 empleos impactados en el medio rural

 

📊 Alrededor de 35.000 proyectos e intervenciones gestionadas por los GAL

 

🏘️ Cobertura a 5,5 millones de habitantes por las EDLP

 

👥 Aproximadamente 22 euros por habitante/año de inversión pública media movilizada

 

 

Capital social como palanca para la resiliencia social y territorial

 

Ese es el verdadero valor añadido del enfoque LEADER: la generación de capital social como base de la resiliencia territorial. Existe una evidencia empírica creciente que demuestra que sin capital social no puede existir resiliencia social. Diversos estudios señalan que, en determinados contextos rurales, los niveles de confianza interpersonal e institucional pueden situarse por debajo de los registrados en entornos urbanos, lo que incrementa la vulnerabilidad frente a crisis económicas, sociales o informativas. LEADER contribuye directamente a revertir esta situación fortaleciendo la cooperación local, la participación ciudadana y la confianza colectiva. Al mismo tiempo, actúa como herramienta eficaz frente al aumento de la desinformación, fenómeno que afecta de manera creciente a los territorios rurales.

 

Hablar de LEADER es hablar de política europea con rostro humano. Su principal activo no reside únicamente en la financiación movilizada, sino en el capital social que genera: una red única de confianza, cooperación, capilaridad territorial y corresponsabilidad que transforma un territorio en comunidad. LEADER tiene la capacidad de generar trust, elemento esencial para cualquier proceso de desarrollo sostenible y cohesión democrática.

 

La experiencia acumulada demuestra que la cohesión territorial, económica y social no puede imponerse desde estructuras centralizadas; se construye desde abajo, mediante enfoques participativos y adaptados al territorio. LEADER materializa esta lógica bottom-up, creando espacios estables de participación, diálogo, aprendizaje colectivo y definición estratégica compartida.

 

En este marco, los Grupos de Acción Local no deben entenderse como meros gestores de fondos públicos. Son auténticos espacios de gobernanza territorial y verdaderas ventanas de la Unión Europea en el ámbito local, donde convergen actores públicos y privados y donde la estrategia territorial se convierte en un compromiso colectivo.

 

 


 

 

LEADER, los GAL y el futuro del medio rural

 

Juventud rural y el right to stay

 

La juventud rural tiene derecho a quedarse —right to stay—: derecho a construir su proyecto de vida en su territorio, a participar activamente en la toma de decisiones y a desarrollarse plenamente como agente de transformación económica y social.

 

Los Grupos de Acción Local (GAL) desempeñan un papel decisivo como activadores y retenedores de talento, mediante una doble acción complementaria: integrar a la juventud en los procesos de gobernanza local y acompañarla en el emprendimiento y la innovación territorial.

 

La juventud rural expresa claramente su voluntad de permanecer en el medio rural. Sin embargo, persiste una brecha estructural de oportunidades. El enfoque LEADER interviene precisamente en ese espacio crítico, facilitando acompañamiento, financiación y redes que permiten transformar vocación de permanencia en proyectos económicos viables, generadores de empleo, arraigo y cohesión territorial.

 

 

El GAL y la memoria colectiva del territorio

 

El medio rural no es únicamente un espacio productivo; es una comunidad viva con memoria histórica y cultural. En los territorios rurales habitan lenguas, tradiciones, paisajes culturales, oficios, conocimientos productivos y formas de convivencia construidas durante siglos. Este patrimonio intangible constituye la base de la diversidad territorial europea y un activo estratégico para el futuro.

 

El enfoque LEADER actúa como un mecanismo de preservación activa de la identidad colectiva, integrando tradición e innovación y garantizando que el desarrollo rural no implique homogeneización, sino fortalecimiento de la singularidad territorial.

 

 

El GAL como observatorio y faro territorial

 

Los GAL funcionan como auténticos observatorios permanentes del territorio. Su proximidad social y conocimiento local les permite detectar necesidades emergentes antes de que se conviertan en desequilibrios estructurales.

 

Actúan como redes de anticipación y respuesta ante desafíos climáticos, demográficos, sociales o económicos, contribuyendo a la resiliencia territorial mediante intervenciones tempranas y adaptadas al contexto local.

 

En un escenario de incertidumbre creciente, los GAL representan infraestructuras sociales de prevención y adaptación.

 

 

Los GAL frente a la desinformación: confianza territorial

 

La Unión Europea dispone, a través de los GAL, de una red territorial capaz de generar información veraz y cercana a la ciudadanía.

 

Su legitimidad social convierte a los GAL en canales de confianza, capaces de combatir la desinformación mediante comunicación directa, transparente y contextualizada. Allí donde existe un GAL, la información europea puede traducirse al lenguaje del territorio y llegar de forma eficaz a la población rural.

 

Los GAL pueden actuar, por tanto, como verdaderos influencers territoriales sustentados en credibilidad institucional y confianza comunitaria.

 

 

LEADER como generador de redes

 

Cada proyecto LEADER no solo impulsa actividad económica; fortalece relaciones sociales, activa cooperación y consolida comunidad.

 

LEADER demuestra que el desarrollo rural no se limita al crecimiento económico, sino que implica construir capital social, reforzar el tejido asociativo y garantizar territorios cohesionados, participativos y con capacidad de futuro.

 

Las redes generadas constituyen uno de los principales factores de resiliencia territorial frente a crisis y procesos de despoblación.

 

 

Capilaridad y capacidad adaptativa del enfoque LEADER

 

LEADER destaca por su capacidad única de intervención directa en el territorio y su extraordinaria capilaridad institucional.

 

Sus actuaciones abarcan múltiples ámbitos estratégicos: industria, energía y diversificación económica, bioeconomía y biotecnología, turismo sostenible y gastronomía, cultura y patrimonio, igualdad y juventud, ciencia, innovación y digitalización, emprendimiento, economía social y servicios de proximidad.

 

Los GAL son herramientas flexibles y adaptativas, capaces de operacionalizar políticas públicas desde un enfoque ascendente (bottom-up), ajustado a las necesidades reales de cada territorio.

 

 


 

 

LEADER en términos económicos

 

Las ayudas LEADER no deben interpretarse como gasto, sino como inversión estratégica en territorio. Su impacto trasciende la ejecución financiera al generar capital social, reforzar la participación local y mejorar la calidad de la gobernanza multinivel, tal y como reconoce el Tribunal de Cuentas Europeo en su Informe Especial nº 10/2022.

 

La experiencia acumulada demuestra que el enfoque LEADER presenta un efecto multiplicador cercano a tres: por cada euro público invertido, se movilizan entre dos y tres euros adicionales de inversión privada o inducida.

 

Este dato es particularmente relevante porque se produce en territorios con una baja densidad económica, menor acceso al crédito, mayor percepción del riesgo y limitada masa crítica empresarial y poblacional. LEADER cumple una función complementaria y estratégica porque canaliza la inversión, facilita el emprendimiento inicial, activa sectores de proximidad y consolida la economía social.

 

En términos financieros, LEADER actúa como mecanismo de reducción de riesgo sistémico local, haciendo los territorios más resistentes y resilientes. Pero su verdadero valor añadido y diferencial, más allá del impacto financiero, es la retención territorial del valor y una inversión acumulativa.

 

Si consideramos la inversión por habitante en el medio rural, cada habitante percibe entre:

 

Mientras los fondos públicos europeos en el medio rural alcanzan una intensidad media estimada de entre 100 y 130 €/habitante/año sobre una población de 12 millones de personas, LEADER —con una cobertura del 46 % del territorio rural a través de las EDL— moviliza aproximadamente 22 €/habitante/año para 5,5 millones de habitantes.

 

Asimismo, conforme a los resultados del estudio de evaluación realizado por la REDR, la implementación del enfoque LEADER ha contribuido a la creación y consolidación estimada de alrededor de 72.000 empleos, evidenciando una elevada eficiencia en la generación de impactos socioeconómicos pese a su menor intensidad financiera.

 

 

Retorno fiscal LEADER

 

Aplicando ratios fiscales estándar (prudentes) utilizados en evaluación de políticas públicas, la inversión total movilizada por LEADER (alrededor de 3.000 millones de euros período 2014-25 público+ privado) podría generar un retorno fiscal estimado entre 800 y 1.050 millones de euros, lo que implica que el retorno fiscal se aproxima a la inversión pública inicial (1.200 millones de euros), sin considerar efectos indirectos o inducidos.

 

Tomamos como ejemplo los datos oficiales LEADER en Cataluña:

 

  • 41 M € de ayuda pública LEADER
  • 1.411 proyectos apoyados
  • 156 M € de impacto económico movilizado
  • 1.982 empleos creados (2016-2020)

En Cataluña, la inversión pública LEADER de 41 millones de euros movilizó aproximadamente 156 millones de euros de actividad económica, lo que permite estimar un retorno fiscal directo entre 39 y 55 millones de euros, aproximándose al volumen de inversión pública inicial incluso sin considerar efectos indirectos o inducidos.

 

 


 

 

Un marco estable para garantizar el futuro rural

 

Desde REDR defendemos la necesidad de un marco estable, suficiente y previsible para LEADER dentro del Objetivo Rural europeo.

 

No abogamos únicamente por una asignación presupuestaria. Queremos proteger:

 

  • la continuidad económica, social, cultural y medioambiental de los territorios rurales;
  • la fijación y atracción de población joven;
  • el fortalecimiento del tejido productivo local;
  • la mejora de los servicios de proximidad;
  • la prevención ante crisis futuras;
  • la cohesión territorial y democrática.

“La Comisión Europea apuesta por la mejora de los servicios para fomentar el relevo generacional en la agricultura, y el mejor mecanismo para lograrlo es LEADER”.

 

 


 

 

Propuesta estratégica para LEADER en el MFP 2028-34

 

Defendemos una asignación mínima en torno al 30 % del Objetivo Rural destinada a LEADER, lo que supondría al menos mantener el mismo nivel de financiación alcanzado en el período 2014-2022. Esta propuesta responde al peso real del medio rural en España y a sus específicas singularidades territoriales, demográficas y socioeconómicas.

 

Este porcentaje no constituye una aspiración expansiva, sino el umbral mínimo imprescindible para preservar la capacidad operativa del modelo, garantizar el equilibrio territorial y mantener la eficacia demostrada del enfoque LEADER, evitando su progresivo debilitamiento y la consiguiente pérdida de impacto en los territorios rurales.

En términos financieros, dicha asignación se situaría en torno a 1.300 millones de euros, conforme a las estimaciones actuales de distribución del Objetivo Rural entre los Estados miembros (aproximadamente 4.520 millones de euros), asegurando así la continuidad de un instrumento clave para la cohesión territorial europea.

 

Los territorios rurales presentan características estructurales diferenciadas que justifican plenamente este enfoque:

 

  • mayor dispersión poblacional;
  • costes superiores en la prestación de servicios públicos;
  • vulnerabilidades demográficas más acusadas;
  • mayor exposición a riesgos climáticos, económicos y estructurales.

Por ello, la asignación presupuestaria no puede limitarse a un mínimo simbólico, sino que debe responder a un principio de proporcionalidad reforzada, alineado con los retos y oportunidades específicas del medio rural europeo.

 

 


 

 

Propuestas estratégicas de REDR 2028-2034

  1. Asegurar recursos reservados para LEADER-CLLD. Consolidar un porcentaje mínimo claro, estable y protegido para LEADER dentro del Marco Financiero Plurianual 2028-2034.
  2. Construir un marco sólido para el Objetivo Rural. Garantizar un marco financiero estable y suficiente para el desarrollo local participativo, estableciendo como mínimo el 30 % del Objetivo Rural de las PNRR destinado a LEADER (al menos 1.300 millones de euros).
  3. Modificación del articulado del Fondo Único (European Fund for economic, social and territorial cohesion, agriculturae and rural, fisheries and maritme…). Propuesta de modificación Título II, capítulo 1, artículo 10. Establecer la obligatoriedad de destinar al menos el 30 % a Objetivo Rural y 30% a LEADER/CLLD.
  4. Exigir una ambición estratégica mínima para LEADER-CLLD. Reforzar la coherencia de las políticas europeas y su obligatoriedad transversal en todos los fondos y capítulos relevantes, reforzando la coherencia de las políticas europeas.
  5. Garantizar el desarrollo local participativo en políticas de cohesión, sociales y marítimas. Reconocer formalmente el papel estratégico de los Grupos de Acción Local como pilar institucional del modelo territorial europeo.

  6. Restablecer y reforzar las competencias de los GAL. Asegurar su capacidad operativa plena como estructuras de gobernanza territorial y ejecución de políticas públicas.

  7. Aplicar de forma coherente la financiación simplificada. Reducir cargas administrativas y garantizar una gestión eficiente, accesible y proporcionada al enfoque participativo de LEADER.

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