La Red Aragonesa de Desarrollo Rural reclama una Ley de Vivienda con “perspectiva rural”
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22 de octubre de 2026 Fuente: Diario del Alto Aragón
Desde la RADR alertan que la falta de oferta residencial disponible, ya sea de alquiler o de compra, “constituye uno de los mayores frenos para el desarrollo de los municipios aragoneses, dificultando el asentamiento de nuevos pobladores, el retorno de población con arraigo o el mantenimiento de la población en los territorios rurales”, y presenta enmiendas a la norma para que incluya las singularidades de los pueblos
Artículo publicado en el Diario del Alto Aragón.
La Red Aragonesa de Desarrollo Rural (RADR) reclama una Ley de Vivienda con “perspectiva rural” que contribuya a mejorar la cohesión y el equilibrio territorial. La entidad ha presentado enmiendas al proyecto de Ley de Vivienda para que se incorporen las singularidades del medio rural y se contribuya a mejorar la calidad de vida de los espacios rurales. Y es que, la entidad afirma que no es adecuado aplicar las mismas actuaciones a espacios urbanos y áreas rurales, con realidades y dinámicas diferentes.
Desde la RADR alertan que la falta de oferta residencial disponible, ya sea de alquiler o de compra, “constituye uno de los mayores frenos para el desarrollo de los municipios aragoneses, dificultando el asentamiento de nuevos pobladores, el retorno de población con arraigo o el mantenimiento de la población en los territorios rurales”.
Para revertir esta situación, las enmiendas presentadas por la RADR se vertebran en cuatro ejes. El primero es la “garantía rural en la legislación” (Rural Proofing), para lo que propone la obligatoriedad de incorporar un Informe de Impacto Rural en el desarrollo de la ley, que permita evaluar de forma previa que ninguna medida o requisito residencial discrimine a los pequeños municipios, asegurando que las normativas se diseñen con perspectiva territorial. En segundo lugar, piden un impulso a nuevos modelos habitacionales para lo que se solicita el reconocimiento y el apoyo a fórmulas habitacionales alternativas que respondan a las dinámicas del empleo en el campo y otros sectores como el turístico.
En tercer lugar, reclaman la rehabilitación preferente de cascos históricos. En este capítulo, urgen a la creación de programas de financiación y ayudas para recuperar los inmuebles en desuso de los núcleos. Asimismo, piden dotar de más competencias y recursos a los ayuntamientos para que puedan movilizar este patrimonio edificado y frenar su degradación. Por último, la RADR considera “indispensable” la existencia de recursos públicos que garanticen el acceso a una vivienda asequible para las nuevas generaciones y los trabajadores que desean trasladarse al medio rural, asegurando así la continuidad de los servicios y el tejido económico local.
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