Jóvenes rurales proponen medidas para quedarse y volver a los pueblos
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15 de septiembre de 2026 Fuente: REDR
El encuentro intergeneracional «El futuro se sienta a la mesa» reunió en Madrid a más de 40 personas vinculadas al medio rural para debatir sobre empleo, vivienda y participación en las decisiones de los pueblos.
Facilitar el regreso de quienes se marcharon a estudiar o trabajar, poner en alquiler viviendas vacías y abrir más espacio a los jóvenes en los lugares donde se decide el futuro de sus pueblos. Esas fueron algunas de las propuestas que llegaron a «El futuro se sienta a la mesa», el encuentro intergeneracional celebrado el pasado lunes en Madrid organizado por la Red Española de Desarrollo Rural (REDR), con la financiación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 y la colaboración de Talento para el Futuro.
Una treintena de personas, jóvenes y mayores vinculados al medio rural, trabajaron durante la mañana en tres mesas de contraste: economía, empleo y emprendimiento; participación en la toma de decisiones; y acceso a la vivienda. Cada grupo seleccionó las medidas que consideraba prioritarias, las discutió y reformuló antes de ponerlas en común con representantes políticos e institucionales y analizar su encaje y sus posibilidades de aplicación.

«Hablamos de crear las condiciones para que la juventud pueda elegir. Marcharse si lo desea, regresar si así lo decide y quedarse si ese es su proyecto de vida», señaló el presidente de REDR, Rafael Llamas.
Empleo, participación y vivienda
En la mesa dedicada al empleo y al emprendimiento aparecieron cuestiones como los programas de retorno para quienes quieren volver después de estudiar o trabajar fuera, las primeras experiencias laborales remuneradas en los pueblos y la simplificación de las ayudas para poner en marcha un negocio. También se planteó apoyar a cooperativas y asociaciones juveniles y facilitar la contratación de jóvenes en municipios rurales.

La participación planteó otra pregunta, cómo conseguir que los jóvenes estén presentes allí donde se toman las decisiones. Entre las medidas debatidas figuraron mecanismos de consulta juvenil, como los presupuestos participativos, sistemas de seguimiento de la representación de los jóvenes o apoyo a sus asociaciones y estructuras de participación.
La vivienda apareció igualmente como una de las condiciones necesarias para poder desarrollar un proyecto de vida en el medio rural. Entre las medidas planteadas se encuentran que la vivienda rural debe abordarse desde una perspectiva territorial e integral, atendiendo no solo al mercado, sino también a la dimensión emocional, la fiscalidad, la rehabilitación, el urbanismo, el empleo y las diferentes competencias administrativas. La mesa apostó por movilizar la vivienda existente mediante mediación, incentivos equilibrados, simplificación, nuevos modelos y colaboración público-privada, evitando al mismo tiempo la especulación.
La dinámica buscaba ir más allá de un listado de demandas. Cada mesa debía seleccionar entre cuatro y cinco medidas, valorar su viabilidad y determinar quién podría llevarlas a cabo.
De la mesa al debate público
Después llegó el contraste con representantes políticos e institucionales. Las propuestas salieron de las mesas para enfrentarse a una cuestión más incómoda: qué se puede hacer, quién puede hacerlo y por dónde empezar.

Para REDR, este paso resulta fundamental para que el trabajo desarrollado durante el encuentro tenga recorrido más allá de la propia jornada.
Ese diálogo servirá ahora para ordenar el trabajo y elaborar un decálogo de propuestas desde una perspectiva intergeneracional, que REDR trasladará a las administraciones competentes.
El encuentro forma parte del proceso sobre juventud y participación en el medio rural que REDR inició en 2025 con el diagnóstico «Jóvenes en la toma de decisiones», en el que participaron más de 300 jóvenes.
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