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El Comité Económico y Social Europeo pide crear una herramienta europea de verificación rural para que las políticas tengan en cuenta el impacto en los territorios rurales

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LEADER

30 de septiembre de 2026 Fuente: REDR

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El Comité Económico y Social Europeo reclama una metodología común de «verificación rural» que permita evaluar de forma sistemática cómo afectan las políticas de la UE a las zonas rurales, desde el transporte y la sanidad hasta el clima o las infraestructuras.

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) reclama reforzar la perspectiva rural en el conjunto de las políticas de la Unión Europea mediante una herramienta común de verificación rural (rural proofing). El objetivo es que las necesidades y características de los territorios rurales se tengan en cuenta desde las primeras fases de diseño de las políticas europeas y que puedan identificarse sus posibles efectos, tanto directos como no deseados, sobre las comunidades rurales.

La propuesta forma parte del dictamen NAT/982, «Una herramienta de verificación rural que libere todo el potencial de las zonas y comunidades rurales a la hora de elaborar políticas de la UE centradas en el medio rural en pos de una UE justa y sostenible», aprobado por el CESE el 23 de septiembre de 2026. El dictamen, de iniciativa propia, tiene como ponente a Lidija Pavić-Rogošić, del Grupo de Organizaciones de la Sociedad Civil.

Una mirada rural para todas las políticas

Para el CESE, la verificación rural debe ser una herramienta horizontal, transparente, participativa y transversal, capaz de analizar las políticas comunitarias desde una perspectiva rural.

La propuesta pretende que los responsables políticos tengan en cuenta la dimensión rural desde las primeras etapas del diseño de las políticas, también en ámbitos que no están específicamente dirigidos al medio rural. El CESE menciona, entre otros, el transporte, la salud y el clima, áreas en las que las decisiones europeas pueden generar impactos directos o no deseados sobre las comunidades rurales.

La verificación rural debería contribuir además a promover la equidad territorial y la igualdad de acceso a servicios, oportunidades, infraestructuras y participación, prestando especial atención a las mujeres y a las personas jóvenes.

El CESE reclama una metodología común para toda la UE

Aunque existen mecanismos de verificación rural en distintos ámbitos, el CESE señala que su aplicación continúa siendo fragmentada y que falta una metodología a escala de la Unión que permita garantizar que las políticas y la financiación sean adecuadas para las zonas rurales.

Por ello, el Comité reclama una herramienta común de verificación rural para toda la UE, basada en una metodología validada y en unas normas mínimas comunes que permitan una aplicación coherente y transparente en las políticas europeas.

Entre sus recomendaciones figura que las principales propuestas sean sometidas a un examen desde la perspectiva rural, así como reforzar la disponibilidad de datos rurales sólidos, comparables y desglosados. En este sentido, el CESE plantea recurrir al Observatorio de las zonas rurales, incluyendo factores relacionados con la juventud y el género.

Más participación de las comunidades rurales

El dictamen también pone el foco en la gobernanza. Para el CESE, la verificación rural debe funcionar como un mecanismo de gobernanza participativa que garantice la implicación efectiva de las comunidades rurales, las organizaciones de la sociedad civil y los interlocutores sociales.

Asimismo, recomienda establecer unidades o responsables de verificación rural en cada ministerio, con personal de alto nivel y liderazgo político, para favorecer la incorporación efectiva de esta perspectiva en las diferentes áreas de gobierno.

Servicios básicos y condiciones para permanecer en las zonas rurales

El CESE vincula la necesidad de reforzar el enfoque rural con el acceso a los servicios básicos. El Comité destaca que las políticas agrícolas y rurales contribuyen a proporcionar bienes públicos esenciales para toda la ciudadanía, pero que sus beneficios no pueden mantenerse sin acceso a servicios básicos.

Según el dictamen, el deterioro de estos servicios afecta especialmente a las mujeres, las personas jóvenes y los grupos vulnerables, y puede socavar sus posibilidades de permanecer en las zonas rurales. En este contexto, el CESE respalda la iniciativa de la Comisión Europea sobre el «Right to Stay» (derecho a permanecer).

El concepto de «Right to Stay» de la Comisión está relacionado con que las personas puedan permanecer, regresar o establecerse voluntariamente en zonas rurales, contando con oportunidades de empleo, educación, servicios, vivienda y vida social. Se vincula además con los retos del relevo generacional.

El próximo presupuesto europeo, una oportunidad para consolidar la verificación rural

El CESE plantea también que el próximo Marco Financiero Plurianual (MFP) integre la verificación rural en las evaluaciones de impacto territorial y en los indicadores de cohesión.

Además, recomienda que la Comisión Europea revise su Visión a largo plazo para las zonas rurales para ampliar la definición de la verificación rural.

Con estas recomendaciones, el CESE plantea reforzar la verificación rural como una herramienta de gobernanza estratégica para incorporar de manera sistemática la perspectiva de los territorios rurales en la elaboración de las políticas de la Unión.

La propuesta busca que las características y necesidades rurales sean consideradas no solo en las políticas específicamente dirigidas al medio rural, sino también en aquellas decisiones europeas que afectan a ámbitos como los servicios, las infraestructuras, la movilidad, las oportunidades y la cohesión territorial.

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