La política de desarrollo rural debería dar prioridad al empleo de las mujeres, dice el Parlamento Europeo
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18 de abril de 2017 Fuente: Parlamento Europeo
La brecha de género causada por la desigualdad de trato entre hombres y mujeres en lo que respecta a las oportunidades de empleo.
Las numerosas funciones que desempeñan las mujeres en las comunidades rurales contribuyen a mantener unas zonas rurales dinámicas y unas explotaciones agrarias viables. Sin embargo, a pesar de su contribución tan esencial, las mujeres de las zonas rurales siguen enfrentándose a numerosos retos, como las dificultades a la hora de acceder al mercado laboral, la falta de servicios públicos adecuados y una escasa presencia en los órganos de toma de decisiones. Una resolución del Parlamento Europeo considera que una de las prioridades de la política de desarrollo rural debería ser facilitar y fomentar el acceso de las mujeres al mercado del trabajo.
Antecedentes
La brecha de género causada por la desigualdad de trato entre hombres y mujeres en lo que respecta a las oportunidades de empleo, la remuneración salarial y la participación en los procesos decisorios es mayor en las zonas rurales, en las que el nivel de participación de las mujeres en las actividades económicas es inferior, su nivel educativo es más bajo y su riesgo de pobreza y exclusión social es más elevado. Por otra parte, las mujeres de las zonas rurales no suelen recibir apoyo para la atención a la familia por parte de los servicios públicos. También se aprecia claramente la brecha de género en el sector agrícola, en el que las mujeres no tienen igualdad de acceso a los recursos o a formaciones específicas, y suelen administrar más bien explotaciones agrarias de menor tamaño.
Paralelamente, la gran mayoría de mujeres que trabajan en las explotaciones agrarias están clasificadas oficialmente como «familiares», incluso cuando comparten a partes iguales con su cónyuge la gestión diaria de la explotación.
El papel de la política de desarrollo rural de la UE
Si bien algunos programas de financiación de la UE incluyen una perspectiva de género, las políticas agrícolas y de desarrollo rural no contemplan medidas específicas para las mujeres de las zonas rurales, excepto el artículo 7 del Reglamento (UE) n.º 1305/2013 relativo a la ayuda al desarrollo rural, en virtud del cual los Estados miembros pueden incluir en sus programas de desarrollo rural subprogramas temáticos que aborden las necesidades específicas de las mujeres de las zonas rurales. Sin embargo, estos subprogramas no reciben un porcentaje de ayuda más elevado -a diferencia de otros subprogramas temáticos- y no son obligatorios para los Estados miembros.
Posición del Parlamento Europeo
Se ha presentado un informe de propia iniciativa sobre las mujeres y su papel en las zonas rurales para debate y votación en el Pleno en abril de 2017. Tal como se señala en resoluciones anteriores del Parlamento (12 de marzo de 2008, 5 de abril de 2011 y 26 de mayo de 2016), el informe no solo reconoce el importante papel de las mujeres en las zonas rurales, así como su contribución al sector agrario, sino que también pone de relieve los numerosos retos a los que hacen frente las mujeres de las zonas rurales. En él se pide a la Comisión y a los Estados miembros que apliquen medidas adecuadas y utilicen las herramientas que ofrecen las políticas de la Unión para establecer mejores condiciones de vida y de trabajo para las mujeres
de las zonas rurales, facilitando la copropiedad de las explotaciones, incrementando la participación de las mujeres en los órganos de representación, difundiendo información sobre las oportunidades de financiación, garantizando un acceso equitativo a las tierras y ofreciendo unos servicios públicos de calidad. Este informe de propia iniciativa fue aprobado conjuntamente, de conformidad con el artículo 55 del Reglamento, por la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural y la Comisión de Derechos de la Mujer e Igualdad de Género en febrero de 2017; las negociaciones entre las coponentes y los ponentes alternativos dieron lugar a 30 enmiendas de transacción de un total de 317 enmiendas presentadas al proyecto de informe.
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