Saltar navegación. Ir directamente al contenido principal

Félix Romero Cañizares, director de la Fundación Biodiversidad: «El medio rural: clave para el equilibrio ecológico y social»

Contenido principal

LEADER

18 de febrero de 2026 Fuente: REDR

imagen

Entidades como la Red Española de Desarrollo Rural, cuyo 30º aniversario celebramos estos días, son un claro ejemplo de la importancia de trabajar en alianza para impulsar el desarrollo sostenible de nuestros territorios, generando oportunidades compatibles con la conservación del entorno rural.

🖊️ Artículo de opinión de Félix Romero Cañizares, director de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico.

El medio rural español es un espacio vital para todos, vivamos o no en él. Es el lugar donde se produce la mayor parte de nuestros alimentos, donde se mantienen tradiciones y conocimientos ancestrales, y donde se custodia un valioso patrimonio natural, histórico y cultural que permite nuestra calidad de vida. Medio rural es en gran medida sinónimo de naturaleza y la cantidad de beneficios que nos aporta esa naturaleza, cuando está en buen estado, es trascendental para las personas. De manera que no es exagerado decir que el medio rural, en armonía con los ciclos de la naturaleza, sostiene al conjunto de la sociedad.

Pero al mismo tiempo, además de al reto demográfico, el medio rural también se enfrenta a dos grandes crisis ambientales globales: el cambio climático y la pérdida de biodiversidad. Ambas amenazas están íntimamente relacionadas y comparten como raíz común un modelo económico desacompasado con las capacidades de regeneración de la propia naturaleza.

El abandono progresivo de estas zonas, agravado por la despoblación, pone en riesgo hábitats naturales y actividades que resultan necesarias para garantizar el equilibrio con el territorio, algunas de ellas tan tradicionales como el pastoreo extensivo o el aprovechamiento sostenible de los montes, que en su ausencia y en el contexto actual de cambio climático conllevan un aumento del riesgo de sufrir grandes incendios forestales.

La paradoja es que la solución a los problemas expuestos está en gran medida en la conexión de la sociedad con el propio medio rural. Es necesario revertir el éxodo rural, pero no solo el físico, también el conceptual, nuestra sociedad se torna urbana y a veces se olvida del significado real de los tiempos y formas del campo y la naturaleza. Por ello, es tan necesario buscar formas de conectar lo que pasa en el territorio con lo que necesita el conjunto de la sociedad, y que ello revierta en garantizar que la naturaleza y sus ciclos ecológicos funcionen, si queremos disfrutar de los servicios ecológicos que necesitamos para nuestra propia vida.

Entidades como la Red Española de Desarrollo Rural, cuyo 30º aniversario celebramos estos días, es un claro ejemplo de la importancia de trabajar en alianza para impulsar el desarrollo sostenible de nuestros territorios, generando oportunidades compatibles con la conservación del entorno rural.

El papel de los fondos europeos en la revitalización rural

Nos encontramos en una década clave para la transformación de nuestro modelo socioeconómico en línea con la transición ecológica, la transformación digital, la igualdad de género y la cohesión territorial, pilares esenciales para revitalizar el medio rural.

Las políticas de desarrollo rural deben apostar por crear empleo de calidad, facilitar el relevo generacional y mejorar la capacitación de los jóvenes rurales, todo ello con una visión integrada que combine sostenibilidad ambiental, progreso económico y equidad social. Asimismo, la coordinación entre las políticas agrarias, ambientales y sociales es crucial. Una buena política agraria debe cuidar de la biodiversidad, y una política ambiental eficaz debe reconocer, entre otros, el papel del sector agroganadero y forestal como aliados clave en la gestión sostenible del territorio.

En este contexto de transformación, los Grupos de Acción Local (GAL) que participan en 10 proyectos de nuestras convocatorias de impulso a la bioeconomía, son un ejemplo de cómo los fondos europeos impactan directamente en los territorios rurales, permitiendo que las decisiones y los proyectos partan desde lo local y respondan a las necesidades específicas de cada comarca.

Este modelo encaja perfectamente con los objetivos y visión de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, al fomentar alianzas público-privadas y alentar iniciativas innovadoras que integran la conservación ambiental con el desarrollo socioeconómico en el medio rural.

Por ello, a lo largo de los últimos años se han puesto en marcha proyectos transformadores que fomentan una bioeconomía regenerativa y respetuosa con los límites del planeta. Actualmente son 323 los proyectos que se encuentran en ejecución, de 16 convocatorias diferentes, que suponen una ayuda en beneficio de la sostenibilidad de nuestro territorio de 535,6 millones de euros. La gran mayoría de los proyectos tiene una duración hasta finales de 2025, pero algunos ya están en fase de liquidación. De estas convocatorias, 10 son financiadas con fondos NextGenerationEU de la Unión Europea, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), una con el Fondo Europeo Marítimo de la Pesca y la Acuicultura (FEMPA), una con el Fondo Social Europeo Plus (FSE+), tres con fondos nacionales y por último Biodiversa+, cofinanciada por Horizonte 2030 de la UE y fondos nacionales.

La bioeconomía como oportunidad

La bioeconomía, además de contribuir a la transición ecológica, refuerza la cohesión territorial, dinamiza el empleo local, fija población en el medio rural y genera nuevas oportunidades económicas sostenibles.

Solo en el ámbito de la bioeconomía, y gracias a los fondos Next Generation de la Unión Europea, hemos movilizado más de 97 millones de euros desde 2021.

Una nueva convocatoria publicada en 2025, dotada con 39,6 millones de euros y cofinanciada con el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), refuerza este compromiso.

Biodiversidad como motor de transformación

La utilización sostenible de la biodiversidad es fundamental para afrontar los desafíos actuales. Solo a través de un modelo respetuoso con los ecosistemas será posible garantizar una producción alimentaria de calidad, mantener el equilibrio ecológico y asegurar el bienestar humano. La conservación de los recursos naturales no debe ser vista como un freno al desarrollo, sino como una palanca de crecimiento económico y social, especialmente en las zonas rurales.

Conscientes de esta visión, desde la Fundación Biodiversidad trabajamos para proteger y restaurar la naturaleza, integrando en esa misión otros factores socioeconómicos clave como el género, la inclusión social y los estilos de vida sostenibles.

En definitiva, la protección de la naturaleza y el impulso al desarrollo rural no son objetivos contrapuestos, sino que se refuerzan mutuamente. Iniciativas como las impulsadas desde Fundación Biodiversidad y programas como FEDER permiten avanzar hacia un futuro más justo, resiliente y próspero, en el que el medio rural se sitúe en el centro de la sostenibilidad y de la transición ecológica en España.

Este artículo forma parte de una serie de publicaciones en las que responsables de diferentes instituciones, entidades, empresas privadas... elaboran un artículo de opinión en el que valoran estos últimos 30 años de la Red Española de Desarrollo Rural (REDR). Cada semana, publicaremos un nuevo artículo. Puedes consultar aquí todos los artículos publicados.

 

Fin del contenido principal