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8M: las mujeres rurales sostienen el territorio, pero siguen enfrentando brechas en empleo, propiedad y emprendimiento

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Desarrollo Rural

06 de marzo de 2026 Fuente: REDR

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Impulsar el emprendimiento femenino, mejorar el acceso a la tierra y a la financiación, garantizar servicios públicos y reconocer el trabajo agrícola de las mujeres son algunas de las medidas clave para asegurar la sostenibilidad social y económica de los pueblos.

Cada 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, el foco también se dirige hacia una realidad menos visible: la de las mujeres que viven y trabajan en el medio rural. Su papel es clave para la economía, el emprendimiento, la sostenibilidad y la cohesión social de los pueblos, pero las estadísticas muestran que persisten desigualdades estructurales en empleo, emprendimiento, acceso a la tierra y reconocimiento laboral.

En España, el medio rural ocupa alrededor del 85 % del territorio, pero solo concentra cerca del 16 % de la población. En estas zonas viven unos 3,69 millones de mujeres, aproximadamente el 49 % de la población rural, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Sin embargo, estos territorios presentan un fuerte envejecimiento y masculinización, especialmente en municipios pequeños, donde la población masculina supera a la femenina en edades activas.

Emprender en el campo: más mujeres, pero con menos recursos

El emprendimiento femenino es una de las principales herramientas para dinamizar el medio rural. No obstante, la brecha con los hombres sigue siendo notable.

Según datos del Censo Agrario y del Ministerio de Agricultura, solo el 32 % de las personas titulares de explotaciones agrarias en España son mujeres.

Además, las explotaciones dirigidas por mujeres suelen ser más pequeñas y con menor capacidad económica. De hecho, su dimensión económica media es un 37 % inferior a la del conjunto nacional.

Esta desigualdad también se refleja en el acceso a ayudas públicas. En el caso de las subvenciones de la Política Agraria Común (PAC), las mujeres representan cerca del 38 % de las personas que reciben ayudas, pero el importe total que perciben es solo el 28 % del total, con ayudas medias hasta un 40 % inferiores a las de los hombres.

Emprendimiento: más mujeres, pero todavía menos que hombres

El emprendimiento femenino es uno de los motores del desarrollo rural. Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico:

  • En 2022 había unas 190.698 mujeres emprendedoras en municipios rurales en España.
  • Representan aproximadamente un tercio del empresariado rural (33 %).
  • No obstante, la diferencia con los hombres sigue siendo clara:
  • 1 de cada 6 mujeres rurales ocupadas es empresaria (17,4 %), frente a 1 de cada 4 hombres (26,7 %).

Brechas laborales y salariales

La desigualdad también se observa en el mercado laboral rural:

La tasa de empleo femenina en el medio rural es 51,6 %, frente al 60,6 % de los hombres.

En el sector agrario, las mujeres cobran hasta un 3,2 % menos por jornada completa, y la brecha puede llegar al 7,6 % en contratos temporales.

Además, muchas mujeres asumen una doble carga laboral, combinando empleo con tareas de cuidados y trabajo doméstico, especialmente en zonas con escasos servicios públicos.

Violencia de género: una realidad que también afecta al medio rural

La violencia de género sigue siendo una de las principales preocupaciones en la agenda feminista.

En Europa, casi una de cada tres mujeres (30,7 %) ha sufrido violencia física o sexual a lo largo de su vida, según un informe de la Agencia de Derechos Fundamentales de la UE.

En España, los estudios muestran que solo una minoría de las víctimas denuncia, lo que dificulta conocer la dimensión real del problema. La macroencuesta del Ministerio de Igualdad indica que solo el 16,8 % de las mujeres que sufren violencia de pareja llegan a denunciar.

En el medio rural, especialistas y organizaciones advierten de factores que pueden aumentar la vulnerabilidad:

  • Mayor aislamiento geográfico
  • Menor acceso a recursos de atención
  • Dependencia económica
  • Presión social en comunidades pequeñas

Mujeres migrantes: una presencia creciente

Las mujeres migrantes también forman parte del tejido social y laboral del medio rural. En España, las mujeres representan aproximadamente el 52 % de la población migrante, muchas de ellas empleadas en sectores como los cuidados, el trabajo doméstico o la agricultura.

Estas mujeres suelen enfrentarse a una triple discriminación: por género, por origen y por situación socioeconómica, lo que las expone a mayor precariedad laboral y riesgo de exclusión.

El reto: igualdad real para frenar la despoblación

Expertos en desarrollo rural coinciden en que la igualdad de oportunidades para las mujeres es clave para el futuro del territorio.

El emprendimiento femenino, el acceso a servicios públicos, la conciliación laboral y familiar o la lucha contra la violencia de género son factores decisivos para que las mujeres puedan desarrollar su proyecto de vida en el medio rural.

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